Venganza bajo juramento – Francesco Hayez, (Venecia, Italia. 1791 – 1882)

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Francesco Hayez (Venecia, Italia. 1791-1882) – Venganza bajo juramento. 1851. Óleo sobre lienzo. 237 x 178 cm. Firmado y fechado: Fran. Hayez / en Venezia 1851 Liechtenstein Museum –  Palacio de verano de Liechtenstein.  – Liechtenstein.

Francesco Hayez pintó esta magnífica obra en Venecia en el año 1851, “Venganza bajo juramento”.  La composición está dominada por las dos figuras de tamaño natural casi en su centro, su tratamiento detallado del fondo, desencadena un fondo sugerente de los palacios venecianos junto con una bella fuente.

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Venganza bajo juramento – Detalle del fondo de la obra donde se aprecia el buen gusto de Hayez al interpretar los clásicos palacios venecianos.

Hayez, también, era un maestro de la representación de las distintas cualidades de los diversos tipos de tela,  apreciamos como destaca partiendo del patrón de las flores del vestido, por medio del brillo de la seda, a la transparencia del velo.

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Magnífico nivel de detalle en esta trasparecia del velo del vestido, teniendo como fondo la fuente o pileta.

Hayez estaba íntimamente relacionado con el mundo del arte vienés de este período. Había llegado a Viena en 1836 con el fin de contribuir al proceso de reforma puesto en  marcha luego en la Academia de Bellas Artes, y fue presentado al emperador por el príncipe Metternich.

Los pintores vieneses de este período también estaban atentos a la evolución del resto de Europa y el conocimiento de lo que se estaba pintando en Inglaterra, en Francia y en Italia aseguraron una cierta apertura para encontrar su reflejo en la obra producida en Viena.

Es por referencia al arte producido en este periodo en otros países por lo que somos capaces de hacer comparaciones significativas. Tal referencia amplia nos proporcionan los criterios que nos permiten reconocer la importancia y la calidad de la pintura de la era Biedermeier en Viena, incluso para los estándares establecidos por el presente contexto internacional.

Esta pintura pertenece a  una serie inspirada en una novela inédita de Andrea Maffeil. Es parte de un tríptico sobre el amor y la venganza, junto con la Acusación secreta, ahora en la Pinacoteca Civica Malaspina de Pavía, y La venganza de un rival (La Mujer de Venecia), el paradero de esta tercera obra es actualmente desconocido.

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Francesco Hayez (Venecia, Italia. 1791-1882) – La acusación secreta. 1847-1848. Óleo sobre lienzo. 153 × 120 cm. Pinacoteca Civica Malaspina de Pavía. Italia

 

En esta parte que nos ocupa del tríptico, Raquel (enmascarada y con el vestido de flores) ha informado a María (que llevaba un velo), sobre el engaño de su amante. Maria ha quitado la máscara de su cara y está empujando a Raquel distanciándola. En el marco de la obra original, apareció un verso de Maffei con las siguientes palabras: “via dal mio cor si vil pensiero” – “destierra de mi corazón tan vil pensamiento”.

 

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Francesco Hayez (Venecia, Italia. 1791-1882) – Venganza bajo juramento, excepcional el nivel de detalle de las máscaras.

Una figura silueteada en un balcón en el fondo parece estar alejada del drama. Las actividades del canal, desiertas, no existen, creando un espacio semiprivado en el que se revelan los secretos, pero sólo para algunos…

Las colecciones del Principado de Liechtenstein  contienen grandes obras de arte europeo que abarca cinco siglos, encontrándose entre las colecciones privadas más importantes del mundo. Que data del siglo XVII, teniendo sus raíces en el Barroco ideal de mecenazgo principesco de las artes. Durante generaciones, la Casa de Liechtenstein ha nutrido constantemente este ideal, añadiendo sistemáticamente a las participaciones de la colección de acuerdo con una política de adquisiciones un activo que continúa hasta nuestros días. Esto permite que existan áreas focales de la colección a ampliarse y mejorarse a través de la adquisición de obras de arte de la más alta calidad, garantizando así el atractivo perdurable de las colecciones del Principado.

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Francesco Hayez (Venecia, Italia. 1791-1882) – Venganza bajo juramento, detalle del busto de María.

Atte: Arsenal Le Comte

Arte en la alta costura – Charles Frederick Wort. (Inglaterra. 1825 – 1895)

Traje Victoriano

Traje de estilo Victoriano del siglo XIX

En el siglo XVII, en tiempos de la reina María Antonieta, existió una mujer llamada mademoiselle Marie-Jeanne Rose Bertin, nombrada Ministra de la Moda por la reina, pues fue su modista durante su corto reinado.
Ella fue la primera modista en tener un lugar propio para atender a su clientela, entre quienes se contaban la reina de España, –  la de Suecia, – la de Bohemia, la zarina de Rusia y otras más. Su salón, llamado Le Grand Gogol, se encontraba en la Rue Saint Honoré. Marie-Jeanne pudo ser la inventora de la moda y de la alta costura, pero la Revolución Francesa no se lo permitió. Por lo que el concepto de “alta costura” tuvo que esperar sesenta y nueve años a que Worth abriera su salón en el número 7 de la Rue de la Paix.

Charles Frederick Worth, inglés, dio los primeros pasos al final del siglo XIX, siendo el primer modisto que vendía sus diseños con su nombre, no los hacía bajo pedido, sino que él los creaba y, lo más importante, fue el primero en organizar una especie de pasarela, en donde vestía a modelos con sus creaciones e invitaba a sus mejores clientas a verlas. Worth fue el primero en interesarse más por vender su trabajo, que en complacer a las mujeres de la alta sociedad. Fue un total éxito: todas sus clientas morían por ser como aquellas modelos que Worth les presentaba.

Maniquí con traje victoriano 1867

Traje Victoriano realizado en 1867

El inglés Charles Frederick Worth (1825-1895), podemos decir que fue el primer diseñador de alta costura del mundo.

¿Pero qué lo hace merecedor de este título?

Antes de Charles Frederick Worth, todo era muy distinto en el mundo de la moda. Quienes tenían el poder adquisitivo para hacerlo, acudían a costureros para que les confeccionaran los voluptuosos vestidos usados en la época, pero estos vestidos no tenían el sello personal del costurero, (Carecian de la clásica “etiqueta”) que cualquier marca de ropa hoy en día tiene.

Frederick Worth partió como un aprendiz en la industria textil londinense, tras 7 años de formación decide que París era el lugar donde debía vivir, uniendo la técnica del corte inglés con la elegancia propia de los franceces. Fue entonces cuanto todo dio comienzo.

Lo primero que hizo fue creer en él y en lo que él sabía hacer considerándolo acertadamante como una obra de arte cada vestido que realizaba. El inglés empezó a considerarse a sí mismo una celebridad, fué el primero que firmó sus diseños. Al igual que hacian otros grandes creadores de música, literatura, escultura , puso etiquetas a sus vestidos, firmando los vestidos que confeccionaba como si fueran obras de arte. Al ser el primero en hacerlo, creó un nuevo concepto en la época: el “Couturier” (modisto).

Firma o etiqueta

Firma original de Charles Frederick Worth.

El acto de firmar sus diseños, que a muchos les puede parecer un acto pequeño, hizo un gran cambio en la época: Feredrick Worth decidía cómo serían los vestidos que usarían sus clientas, dejando de ser solo un costurero.

Fué tambien el primero que hizo una colección por año, que presentaba a sus clientas, con lo que se considera que fué tambien el primero que hizo desfiles de moda. Idea que han continuado la mayoria de los creadores posteriores. Esto que hoy nos parece normal fué una auténtica revolución en su momento.
Siendo en 1858 cuando funda su propia casa de moda en la Rue de la paix en París. Aquí fue cuando empezó muchas de las prácticas del mundo de la moda que se hacen hasta hoy.

Eliminó fruncidos y volantes desproporcionados, dió cortes más favorecedores a los vestidos y pasó de la crinolina redonda a la eliptica. Tenía a su favor la maestria de los ingleses en el corte de las prendas, y el gusto exquisito de los franceses , a la hora de realizar sus creaciones. Uno de los grandes cambios que hizo en los diseños de la época fue reducir como dije antes la crinolina, (para nosotros los españoles “Miriñaque” de modo que las faldas caían de forma plana adelante y el volumen se lo daba la parte trasera.

El paso siguiente fue empezar a vestir a las “famosas”. Fue así como dos emperatrices, Isabel de Austria “Sisí” y Eugenia de Montijo, la esposa de Napoleón III, se hicieron fanáticas de sus diseños y cuando las retrataban lo hacían usando un diseño de Worth. Este hecho trajo aún más fama al diseñador. (Realizó los 150 modelos que lució Eugenia de Montijo durante la inauguración del Canal de Suez). Negándose a aceptar las numerosas indicaciones de tan importantes  clientas.

Retratos de Sisi Emperatriz y Eugenía de montijo realizados por Franz Xaver Winterhalter (Alemania. 1805–1873), expuestos en el Palacio Imperial de Hofburgo y el Museo de Orsay respectivamente.

Otra de sus innovaciones consistió en un tipo de patronaje que permitia intercambiar piezas de distintos vestidos haciendo que pareciesen diferentes trajes, según como se combinaran estas piezas. Mangas , cuerpos, faldas se mezclaban, gustándole trabajar el conjunto de la imagen de la clienta, por lo que daba indicaciones y decidia sobre joyas, peinados y demás complementos a los modelos que realizaba. Tambien acortó el largo de las faldas permitiendo verse las puntas de los botines en los trajes de paseo. Esto que nos puede parecer una minucia, fué un gran cambio en su momento.

Entre sus clientes se incluyen otros miembros de la realeza muchos ricos europeos y norteamericanos, las actrices, como Sarah Bernhardt, e incluso , una cortesana famosa como Cora Pearl, pero de clase alta.

Entre otras cosas, Worth crea en 1868 la Chambre de la Couture Parisienne: criterios específicos que un diseñador debía cumplir para poder llamarse un “Couturier”.

Muchas de sus creaciones se mostraron en la Gran Exposición de Londres de 1851 y en la Exposición Universal de París de 1855,donde fueron premiadas

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Atte: Arsenal Le Comte.