Fernando Yañez de la Almedina – Santa Catalina.

Yañez de la Almedina - Santa Catalina

Fernando Yañez de la Almedina. (Almedina, España. 1475 – 1540) – Santa Catalina. Entre 1505 – 1510. Óleo sobre tabla. 212 x 112 cm. Museo del Prado, Madrid, España

Fernando Yañez de la Almedina. (Almedina, España. 1475 – 1540). fue un destacado pintor renacentista que introdujo en España las enseñanzas de Leonardo da Vinci después de regresar de Italia en 1506. Ese año se instaló en Valencia y realizó en colaboración con Fernando de los Llanos el Retablo de los Santos Médicos para la iglesia catedral basílica metropolita de la Asunción de Nuestra Señora de Valencia. Entre 1526 y 1531 trabajó en la catedral de Santa María y San Julián de Cuenca, destacando el Retablo La adoración de los pastores. Su obra maestra es la que aquí os traemos, Santa Catalina (realizada entre 1505 y 1510).

La historia de Catalina, santa de origen oriental que murió en el siglo IV en Alejandría, fue popularizada en Occidente por la “Leyenda Dorada”, una célebre recopilación de vidas de santos escrita en latín en el siglo XIII por el dominico genovés Santiago de la Vorágine.

Catalina nació en el seno de una familia ilustre, ya que, según la tradición, era de sangre real. Ya desde niña se había entregado al estudio de las artes y las ciencias, adquiriendo con el tiempo extensos y profundos conocimientos en estas materias.

Maximino II, que compartía por entonces la corona imperial con Constantino el Grande y con Licinio, había elegido la ciudad de Alejandría como capital de su parte del Imperio. Pronto inició la persecución de los cristianos y ordenó la matanza de todos aquellos que se negaran a ofrecer sacrificios a los dioses.

Catalina, que se había convertido al cristianismo, se presentó ante el emperador, mantuvo con él una larga digresión sobre las verdades de la fe cristiana, y se negó a adorar a los dioses. Más tarde, en público debate, confundió con sus argumentos a cincuenta sabios paganos, por lo que es considerada patrona de la Filosofía.

Tras una serie de avatares, la Santa fue finalmente condenada a sufrir una terrible tortura. El emperador ordenó que fuera colocada entre cuatro ruedas cuajadas de agudísimos clavos y de pequeñas sierras dentadas, con la idea de que dos girasen en un sentido y las otras dos en sentido contrario; de esta forma Catalina, colocada en medio, quedaría destrozada. En el instante en que se puso en funcionamiento tan siniestro aparato, un ángel hizo saltar las ruedas, con tal fuerza, que, al dispersarse los fragmentos, mataron a cuatro mil espectadores, todos ellos paganos. Santa Catalina murió finalmente decapitada en el año 307 y su cuerpo fue transportado por los ángeles al monte Sinaí.

Sus atributos específicos son: una rueda rota con púas aceradas en recuerdo de su tormento, la espada con la que fue decapitada, un libro y una corona que aluden respectivamente a su sabiduría y a su estirpe real. La palma sobre el libro, que aquí la acompaña, es atributo generalizado de los santos mártires.

Esta Santa Catalina ha sido considerada unánimemente por la crítica como una de las figuras más bellas del Renacimiento español. Fue realizada por Fernando Yáñez de la Almedina, un pintor castellano que trabajó un tiempo en Valencia en la primera mitad del siglo XVI, y al que se le supone una primera formación en Florencia, tal vez en el taller de Leonardo da Vinci.

Yáñez de la Almedina representa a santa Catalina en primer término de cuerpo entero de pie, delante de una arquitectura, en la parte baja renacentista, asemejando mármol, y en la parte alta morisca, imitando piedra y ladrillo. Aparecen los símbolos martiriales que identifican a santa Catalina: a sus pies la rueda dentada y en su mano derecha la espada con la que fue decapitada; otros símbolos son la corona, que alude a su ascendencia real, el libro en referencia a su sabiduría y la palma que dice que murió siendo virgen. Santa Catalina está vestida con telas lujosas para simbolizar su origen aristocrático; las telas son pesadas, en color azul, oro y rojo, adornadas al modo morisco, con motivos epigráficos; la santa recoge con su mano derecha la túnica formando pliegues angulosos; y adornada con nimbo, velo y un collar de perlas, oro y piedras preciosas. La disposición vertical de santa Catalina se compensa con el movimiento suave de los brazos y la monumentalidad por la expresión leonardesca y  mirada delicada

Detalle de Santa Catalina donde apreciamos la escuela de Leonardo y la mirada delicada de la figura

Detalle de Santa Catalina donde apreciamos la escuela de Leonardo y la mirada delicada de la figura

La trascendencia artística de Santa Catalina se debe a que le sirvió a Yáñez de la Almedina para introducir en España el estilo leonardesco, como se refleja en el rostro y la sonrisa de la santa.

Se desconoce para quién fue pintada esta tabla. Sí se tiene constancia de que, ya en el siglo XVIII, fue comprada en Valencia a la familia Creixell por el grabador Vicente Peleguer. Pasó luego a la colección del marqués de Casa Argudín, quien la llevó a Cuba, y, tras su regreso a España, la conservó en su domicilio de Madrid.

En 1923 estuvo expuesta en el Museo del Prado, y en 1946 fue adquirida a los herederos del marqués de Casa Argudín por el Ministerio de Educación Nacional.

Fuente de algunos apuntes: Museo del Prado, Madríd, España.

Escultura basada en los estudios de Da Vinci sobre el “Ornitóptero”

Da Vinci

Estatua basada en la obra de Leonardo da Vinci. “Ornitóptero”. Artista desconocido. Actualmente expuesta en la Opera Laboratori Fiorentini, Florencia, Italia.

En nuestra sociedad, la copia está mal vista y va implícita una pérdida clara del valor de la pieza reproducida a partir de la original.

La copia en nuestro entorno sociocultural, demuestra que uno no tiene autosuficiencia, capacidad propia para crear o llegar a soluciones, además de ir en detrimento del respeto por el esfuerzo ajeno del que sí lo ha conseguido.

Mas en el contexto en el que lo hacen los que copiaron a Da Vinci,  lo enmarcamos en el contexto de la copia  para el aprendizaje y el beneficio común de nuestra especie, llegar a soluciones más eficientes y respetuosas con el medio ambiente en el cual vivimos. En definitiva, para aprender a hacer las cosas bien.

Durante toda su vida, da Vinci estaba fascinado por la idea de volar y pasó muchas horas diseñando una máquina voladora“.  Partió de los estudios realizados por Roger Bacon sobre 1250.  Asimismo Da Vinci estudió y copió el vuelo de las aves en su sueño de emularlas, estudió su estructura, la relación de las plumas y los huesos, el aleteo etc. Diseccionó muchos pájaros y comparó los huesos humanos con los de las aves, las costillas, las falanges etc. Más tarde con los materiales de los que disponía, trató de llegar a soluciones más o menos acertadas, como fue el “Ornitóptero”.  Y lo que no cabe duda que sus estudios fueron muy útiles para los que vinieron después. Un ornitóptero es un aerodino que obtiene el empuje necesario del movimiento batiente de sus alas de forma análoga a como lo hacen las aves y de ahí su nombre que en griego significa “pájaro” (ornos, ornitos) “con alas” (pteros).

En la exposición que se celebró en el año 2007 en el en el Museo Tecnológico de la Innovación, en San José, California. USA. Llamó poderosamente la atención esta estatua cuya autoría aún desconozco, (si alguien lo sabe agradecería que me lo dijese) basada en los estudios de da Vinci, que representa la transformación del hombre en ave, preparando la transformación de su brazo en ala, preparándose para emprender el vuelo. Actualmente se encuentra en la Opera Laboratori Fiorentini de Florencia en Italia.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Esculturas fantasmales – Livio Scarpella

Esculturas marmol de Sanmartino

Livio Scarpella (Ghedi. Brescia 1969) – “Anima Beata / Anima Dannata” (alma bendita / alma condenada) Marmol y el corazón amatista y cuarzo. De la seríe (Ghost – Underground) – Basadas en las esculturas de la Capilla de San Severo en Nápoles, Italia.

Livio Scarpella nació en Ghedi, Brescia, Italia, donde vive y trabaja. Fué alumno de la Academia de Bellas Artes de Brera, diplomándose en 1990. Trabajó como asistente en el estudio del escultor Giuseppe Bergomi hasta el año 1995.

En 1993 fue premiado por la pintura ” San Carlos Borromeo” (Palazzo della Permanente, Milan, Italia). En el 2002 obtiene el premio Durini.

Relicario nº 3

Escultura nº III de una serie de tres obras de relicarios llamados Bimba.
Bronce dorado, lapislázuli, cobre repujado y plata, perlas, coral, geoda
33x14x14 cm

Segundo relicario

De la serie de tres relicarios este es el nº II,
Bronce dorado, lapislázuli, cobre repujado y plata, perlas, coral, geoda
33x14x14 cm



Algunas de sus obras han sido utilizadas para ilustrar las cubiertas de varios libros de Aldo Busi.

En el año 2003, es invitado a participar con “Italian Factory – la nuova scena artistica italiana” al parlamento europeo de Estrasburgo. Ese mismo año también es invitado a la Benial de Venecia, en la sección “Extra 50”

Escultura de Livio representando una cabeza

Escultura de Livio representando una cabeza

El siguiente trabajo es una serie de aspecto clásico llamada “Ghost Underground” inspirada en las obras de la capila de San Severo en Nápoles, Italia, representando almas fantasmales ocultas bajo un velo transparente, mostrando expresiones de angustia o de paz en sus rostros.

Son parejas con destinos opuestos, como “el bendito” y “el maldito”, como “alma bendita” y “alma condenada”, dándoles un especial simbolismo las piedras preciosas insertadas en los bustos, cerca de los corazones de las esculturas.

Estos cristales y los rostros suavemente envueltos por un velo, forma un interesante conjunto de texturas, que nos llama la atención de inmediato, emanando estos bustos fantasmales una magia que nos hace admirarlos durante rato sin cansarnos por ello descubriendo todos sus perfectos detalles.  Pues Livio Scarpella, con su gran técnica logra que no sólo sean rostros humanos, sino que también parezcan almas en pena, perdidas del más allá. Evocando el tema de la vida y la muerte, del que ninguno vamos a poder escapar.

Echar un vistazo a estas imágenes e intentar interpretar cada uno de sus rostros y expresiones, seguro que os harán reflexionar.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

La influencia de Velazquez en la obra de Franz von Stuck

Hija de Franz

Franz von Stuck (Alemania. 1863-1928) – Retrato de su hija Maria Von Stuck como Infanta de España, pastel sobre papel, 1885.

Franz von Stuck realizó a lo largo de su carrera numerosos retratos de su hija María.

Aparte de ser reflexiones íntimas de amor paternal hacia su hija, también fue como una exitosa  linea de productos de la época del pintor de Munich, debido a la alta demanda de imágenes de su hija María.

María era fruto de una relación anterior que tuvo Franz con una panadera llamada Anna Maria Meier.  Fue adoptada formalmente por franz y su esposa Mary Lindpainter luego que le fuera concedido el permiso por parte del principe regente bávaro.

Maria von stuck

Retrato de María von Stuck realizado por su padre en 1908, con traje de Menina de Velazquez y peinada como tal a la edad aproximada de 12 años

Estas dos últimas pinturas la representan a la edad de doce años con un traje de las Meninas de Velazquez que llevaba en una fiesta en 1908.

María hija de Franz

Otra obra de la hija de Franz con el traje de Menina de Velazquez

Franz pintó varias versiones de este retrato, incluyendo un retrato de la familia con su mujer y él en 1909, en la que María está con el traje de Menina. En medio de los dos.

Retrato de familia

Franz Von Stuck – Retrato de familia. 1909. Óleo sobre lienzo. 170 X 140 cm. Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica. Bruselas – Bélgica

 

Infanta Maria Teresa con traje de Menina

Diego Velázquez (Sevilla. 1599 – 1660) – Infanta María Teresa de Austria. 1653. Óleo sobre lienzo. 127 X 98 cm. Kunsthistorisches Museum, Vienna, Austria.

Diego Velazquez - Retrato de Marian de Austria con vestido de Menina negro

Diego Velazquez – Retrato de Marian de Austria con vestido de Menina negro

Diego Velázquez (Sevilla. 1599 - 1660) - Retrato de la  reina Marian de Austria con traje de Menina rojo. 1660. Kunsthistorisches Museum, Vienna, Austria.

Diego Velázquez (Sevilla. 1599 – 1660) – Retrato de la reina Marian de Austria con traje de Menina rojo. 1660. Kunsthistorisches Museum, Vienna, Austria.